Reto de amor: no vueles solo


Hola, buenos días, hoy Joane nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.                              

NO VUELES SOLO

Cuando celebramos los cumpleaños, después del desayuno felicitamos a la homenajeada. Le damos dos besos cada una, charlamos con ella, cantamos una canción y, entre todas las jóvenes… ¡la lanzamos al aire!

En cuanto acaba la canción, rodeamos a la cumpleañera, tendemos los brazos y la cogemos entre todas para “mantearla”. Al grito de “¡Una… dos… y tres!”, la monja en cuestión es alzada en un vuelo de corto alcance.

Ayer fue el cumpleaños de una de las mayores (no lo digo por la edad, que aquí siempre se es joven… es más por los dolores de huesos y demás que van apareciendo en cierto momento de la vida…). Nos abalanzamos hacia ella y, en lugar de salir corriendo, se puso en una posición fácil para dejarse coger, para dejarse lanzar. Es como si tuviese la certeza de que no le íbamos a dejar caer y de que el lanzamiento sería el adecuado a sus circunstancias. Y así fue: devolvimos a tierra a la monja totalmente ilesa.

La situación nueva por la que te toca pasar hace que el miedo te haga correr en otra dirección: la persona que está a tu lado que se empieza a debilitar, la decisión importante que tienes que tomar… ante tantas situaciones tememos sentirnos en el aire, sentimos caer al vacío.

Y es verdad, el vértigo del vuelo o la situación que tienes delante no se puede evitar; pero sí el miedo, la incertidumbre. Con Cristo sabes que siempre hay unos brazos que no te van a dejar caer, que van a hacer que el vuelo no te haga daño y que tu corazón salga ileso.

Hoy el reto del amor es que no tengas miedo al vuelo. Mete un crucifijo en tu bolsillo y, cuando sientas vértigo, agárralo fuerte y déjate caer en Sus brazos. No tengas miedo, no vueles solo ni te dejes caer al vacío, Sus brazos son pista de aterrizaje segura. ¡Adelante!

¡VIVE DE CRISTO!

http://dominicaslerma.es/    

¡Feliz día!

Anuncios

Reto de amor:¿Qué tienes entre las manos?


Hola, buenos días, hoy Israel nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.                              

¿QUÉ TIENES ENTRE LAS MANOS?

Estos días estamos preparando muchos colgantes, pulseras o rosarios que hacemos a mano. Y es que lo bonito del trabajo es dejar que, en lo que tienes entre manos, te hable el Señor. Así, colgante tras colgante, nudo tras nudo, te da para darte cuenta de muchas cosas.

Para hacer los nudos corredizos de los colgantes, primero cruzamos los dos extremos del cordón. Después cogemos un cabo y le damos tres vueltas sobre el otro; pasamos la punta del cabo por el centro de esas vueltas, ¡y ya tenemos un nudo corredizo! Después haces lo mismo con el otro extremo del cabo.

Nosotros somos como este cabo. Igual que, para que un simple cabo pueda formar un bonito collar, necesita enlazarse, así también nosotros, para llenar de sentido nuestra vida, necesitamos enlazarnos, necesitamos el amor, relacionarnos con los demás.

Pero, ¿qué sucede? Que hay veces en que apretamos demasiado el nudo, y no deja correr al otro cabo. O, por el contrario, si el nudo está demasiado suelto, no tardando mucho acaba por deshacerse y soltarse. Así es el amor: cuando asfixia al otro deja de ser amor y se convierte en una atadura; y, cuando está demasiado suelto, cuando se pierden los detalles, los pequeños gestos, se suelta la tensión que mantenía unidos los cabos… y se deshace la relación.

Por eso Cristo es tan crucial en nuestra vida, porque sólo Él es quien nos puede enseñar a encontrar esa tensión necesaria para saber acercarnos al otro y querer su felicidad y su bien, sin que terminemos por apretujarlo y sin darle su espacio necesario. Cristo está deseando llenarte de su amor, para que desde Él puedas amar, no ya con amor propio, sino con un amor que es respeto, que libera y que desea enormemente el bien del otro.

Hoy el reto del amor es buscar al Señor en lo que tienes entre manos. Él va contigo durante todo el día, y continuamente se manifiesta, lo que sucede es que muchas veces son nuestros ojos los que no saben percibirle. Por eso, hoy haz lo que tienes entre manos, pero deja que Él vaya hablándote al corazón por medio de eso que estás realizando.

¡VIVE DE CRISTO!

http://dominicaslerma.es/    

¡Feliz día!

Reto de amor: sin toma de tierra


Hola, buenos días, hoy Joane nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.                              

SIN TOMA DE TIERRA

Ayer, un amigo de la Comunidad estuvo viendo la instalación eléctrica del Noviciado. Y, alarmado, dijo:

-¡Pero si no tenéis toma de tierra! Algún día os quedáis pegadas; ¡no se puede tener así!

Y es que la toma de tierra lleva a tierra cualquier derivación indebida de la corriente, evitando que llegue a los elementos que puedan estar en contacto con un aparato determinado. Vamos, que simplemente abriendo la puerta del horno, si ocurriese algo con la electricidad, seríamos las primeras afectadas.

Y es verdad que en el mundo de la electricidad es fundamental la toma de tierra para que no peligres, pero me di cuenta de que en la vida interior ocurre lo contrario. Cuanto más desviamos todo a “la toma de tierra”, a la razón, menos dejamos que el Señor pase por nuestro corazón.

Toma de tierra son lo que llamamos “casualidades”, son las cosas que intentamos pasar por la lógica una y otra vez, es el “dios” razonado al que no conseguimos llegar.

Con Cristo ocurre al revés que con la electricidad: ¡no tienes que tener miedo a que pase por ti, a sentirle vivo y real en tu vida! Deja que entre en ti, deja que te enamore, que te sorprenda. Deja que Él sea en ti.

Hoy el reto del amor es que quites la toma de tierra. Busca en tu corazón esa vivencia de Cristo que te cambió la vida, que te llevó a Él y, si no la has tenido, pídele que pase de la razón al corazón. Deja que entre en ti y de ti, como la electricidad, pase a los demás.

¡VIVE DE CRISTO!

http://dominicaslerma.es/    

¡Feliz día!

Reto de amor:la calabaza convertida en carroza


Hola, buenos días, hoy Lety nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.                              

LA CALABAZA CONVERTIDA EN CARROZA

“Cuando miró a través de sus lágrimas, una dama mayor estaba sentada allí. Tenía un rostro amable y sostenía una varita en su mano. ‘¿Por qué lloras?’ -le preguntó- ‘Dime, soy tu hada madrina’. Entonces Cenicienta le contó cuánto anhelaba ir al baile. ‘Entonces irás’ -dijo su hada madrina- ‘Tráeme una calabaza.’

Cenicienta fue al jardín y cogió la calabaza más grande que encontró. Su hada madrina vació el interior, le dio un golpecito con su varita y, en un instante, se convirtió en una hermosa carroza dorada…”

¿Quién no ha leído o no le han leído de pequeño el cuento de Cenicienta? A mí me lo contaba mi abuela, y me encantaba.

‘¿Y a qué viene ahora todo esto?’, estarás pensando… Resulta que ayer, dando un paseo por la huerta, me encontré en el huerto de Comunidad una calabaza grandísima, ¡no podía abarcarla con los dos brazos (y mira que yo soy grande…)!

Después de intentar cogerla, visto que no podía con ella, al final la dejé en el suelo y me senté a su lado. Había un precioso cielo azul y, mirándolo, le hablaba a Jesús recordando cuántas veces he querido cosas (como Cenicienta quería ir al baile, pero no tenía carroza), y tantas veces en mi vida ha aparecido un hada madrina que ha hecho realidad el sueño.

¿Quién no ha soñado despierto? Y ahora, ¿cuál es el sueño que tienes en tu corazón, ése que ya das por perdido, por el cual muchas veces has llorado?

La vida y el sufrimiento pueden quitarnos los sueños y la alegría. Hoy te invito a que te levantes de donde estás y dejes cabida a Cristo en tu vida; deja que Él realice tus sueños, aquello que tú das por perdido. Hoy Cristo llama a la puerta de tu corazón, te quiere hacer feliz y quiere que seas feliz.

Hoy el reto del amor es descubrir tu hada madrina y escucharla. Busca en internet el cuento de Cenicienta, léeselo a alguna persona, al pequeño de la casa, a la persona mayor, o lee para ti, y deja que tu corazón hoy sueñe con que tu calabaza se convierte en carroza.

¡VIVE DE CRISTO!

http://dominicaslerma.es/    

¡Feliz día!

Reto de amor: pura vida


Hola, buenos días, hoy Sión nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.                              

PURA VIDA

De verdad que, lo que no me pase a mí, no le pasa a nadie. Esta vez ya he rozado el colmo del absurdo: ¡¡me he quemado con unos ajos!!

Resulta que había un montón de ajos en la despensa, así que nos lanzamos a preparar para comer una carne “al ajillo”.

La receta original (para 4 personas) indicaba que había que coger una cabeza grande de ajo. Así, pues, calcula para 15 personas… ¡y a darle duro a limpiar dientes de ajo!

Ajito por aquí, ajito por allá… En principio, una tarea larga, pero sencilla. Sin embargo, al cabo de un buen rato, comencé a sentir un extraño hormigueo en la punta de los dedos. Instantes después, aquello pasaba ya a ardor. En cuestión de segundos… ¡¡sentía fuego en las yemas!!

-Claro, -me explicaron después- los ajos que se cogen antes de san Martín están muy vivos…

Primera noticia que tengo de la existencia de ajos “vivos” y su relación con san Martín… ¡pero se acabaron los platos al ajillo hasta dentro de unos meses!

Lo curioso es que, si pelas un ajo o dos, no notas nada, pero, uno tras otro, ¡es puro fuego!

También el Señor actúa de esta forma con nosotros. Podemos sentir en ciertos momentos el torrente de su amor, pero, a diario, llena nuestro camino con mil detalles para que sintamos su Presencia a nuestro lado. Sólo hay que abrir los ojos para descubrirlos y agradecerlos, ¡para cogerlos!, y de este modo, llegará un momento… ¡en que te arderá el corazón!

Y si así obra el Señor con nosotros, ¿no será ésta la mejor forma de llegar al corazón de los demás? Gestos pequeños, pero constantes. Al fin y al cabo, “la gota de agua no perfora la piedra por su fuerza, sino por su perseverancia”.

Hoy el reto del amor es realizar un gesto pequeño de amor. En tu oración, pon en las manos de Cristo a esa persona con la que te cuesta un poco más la convivencia. Pregúntale al Señor cómo acercarte a ella, ¡aunque sólo sea con un sonriente “buenos días” cuando la veas! Algo pequeño, que puedas repetir mañana, y al siguiente, y al siguiente… ¡El calor del amor está asegurado! ¡Feliz día!

¡VIVE DE CRISTO!

http://dominicaslerma.es/    

¡Feliz día!

Reto de amor: sin cadenas


Hola, buenos días, hoy Israel nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.                              

SIN CADENAS

Ayer estuvimos de cocina. Cuando ya estábamos terminando de fregar la cena, llegaron Inés y Sión a preparar el desayuno del día siguiente. Al poco se dieron cuenta de que se nos había olvidado dejarles preparado el café para el desayuno. (Se trata de una buena costumbre que tenemos en el convento: las cocineras del día anterior dejan el café hecho; así, la que vienen ese día de cocina no tiene que madrugar mucho para hacer una cafetera tras otra hasta completar la medida necesaria para toda la Comunidad…).

Es verdad, se nos había pasado por completo, pero estas hermanas, en lugar de decirnos que se nos había olvidado, y mucho menos de echarnos en cara nuestro despiste, nos descupabilizaron diciéndonos que no nos preocupásemos, que ya se encargarían ellas de prepararlo todo, y, encima, nos dijeron que se alegraban de poder echarnos una mano, aunque sólo fuera en eso.  

Sé de todo corazón que lo dijeron con total sinceridad, y así nos lo hicieron sentir.

Es cierto que “cometer un error es humano”, pero algunas veces no toleramos esa “humanidad” del hermano, no nos sale ser tan comprensivo ni acogedor.

A mí me ayuda enormemente cada vez que experimento cómo mis hermanas me aman en mi pobreza, porque ahí es donde realmente se prueba el amor, que sólo puede venir de Cristo. Y, cuando te has visto tantas veces amado en tus errores, en las caídas…, cuando le sucede al hermano, rezas y deseas reaccionar como antes lo han hecho contigo.

Y es que necesitamos sentir esa misericordia para poder tenerla con los hermanos. Alguien tiene que ser el primero en romper esa cadena de “intolerancia” a la pequeñez de los demás. Y ése fue Cristo. Él murió precisamente para romper esas cadenas, Él ha destruido también tus cadenas amándote, muriendo y resucitando por ti. Por todo lo que eres, por cada caída, por tu debilidad, por todo lo tuyo, para que hoy tú también puedas experimentarte amado así como eres y como estás. Y así tú también puedas dejar que Él te impulse a amar a los demás cuando caigan, cuando se equivoquen. Porque sólo Él puede ir modelando el corazón para que nos salga amor cuando el otro tropieza.

Hoy el reto del amor es romper tus cadenas. Vive desde el amor, y descubre cómo todo a tu alrededor toma otro color, todo se vuelve alegre, y sentirás la auténtica felicidad. ¡Haz la prueba!

¡VIVE DE CRISTO!

http://dominicaslerma.es/    

¡Feliz día!

Reto de amor: avanza


Hola, buenos días, hoy Joane nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.                              

AVANZA

Salimos a la huerta y, al fondo, vimos a Jubi ladrando atemorizada hacia otra zona. “¿Habrá alguien? ¿Qué le pasa?”, nos preguntamos. Se veía que no se atrevía ni a acercarse. Nos aproximamos hacia ella y, ya con nosotras, empezó a dar los primeros pasos hacia aquello tan temible que veía a lo lejos. Era como si supiese que estaba segura; que, pasase lo que pasase, con nosotras a su lado todo iba a estar bien.

Poco a poco nos aproximamos a no sabíamos qué… y cuál fue nuestra sorpresa al descubrir que lo que tanto miedo le daba era un gran plástico moviéndose ayudado por el aire. Cuando nos acercamos todas y cogimos el plástico, ya se quedó tranquila y se fue a jugar por las eras a sus anchas.

Cuántas veces tenemos delante algo que nos produce tanto miedo que nos paraliza. Hay muchas situaciones que tememos tener que afrontar: una conversación, dar un paso hacia una etapa nueva, tener que acercarte a esa persona… Sólo somos capaces de “ladrar” ante la situación despotricando, o nos hacemos pequeños, o salimos corriendo. ¿Cómo caminar, cómo dirigirnos a eso que tanto nos asusta, a esa situación con la que humanamente no podemos?

El Señor sale a tu encuentro para que puedas caminar, para que con Él puedas afrontar aquello que tanto miedo te da. Con Cristo, el miedo se cambia por confianza. Sabes que ya no caminas solo, que ya no depende de ti, ¡vas a hombros de un gigante! Y, con Él a tu lado, descubrirás que es únicamente “una bolsa de plástico movida por el viento”. Ya nada te hará daño, no tendrás que hacerte pequeño y desaparecer, porque ¡sabes que Él está a tu lado!

Hoy el reto del amor es que no luches solo. Para ante esa situación que te paraliza, preséntasela al Señor y lucha con Él. Con Cristo vivirás victorias que creías inalcanzables. Puede que las circunstancias por las que estás pasando no cambien, pero, ante tus miedos, ya no estás solo. Avanza con Cristo, confía, y tus miedos serán derrotados.

¡VIVE DE CRISTO!

http://dominicaslerma.es/    

¡Feliz día!

Reto de amor: el buen samaritano


Hola, buenos días, hoy Matilde nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.                              

EL BUEN SAMARITANO

Uno de estos días leíamos en la Misa la parábola del Buen Samaritano, y me quedaba sorprendida de la dureza de corazón e indiferencia del sacerdote y el levita, que, viendo a ese hombre medio muerto en el camino, no se pararon a echarle una mano.

Pero me daba cuenta también de que, la compasión del samaritano, no era suya. Ese sentimiento de piedad era de Dios…, y recordé vivamente algo que me sucedió siendo yo joven estudiante y recién llamada por el Señor a seguirle en la vida religiosa.

Iba por la calle a prisa porque tenía un examen y mi tiempo estaba justo. De repente, una joven cayó desplomada delante de mí llorando, en una fuerte crisis nerviosa de sufrimiento. Mucha gente se paró y la levantamos del suelo; su estado psicológico estaba muy alterado, no parecía estar en este mundo. En esto me di cuenta de que todos habían desaparecido y estaba sola con ella.

A dos pasos estaba el Ministerio del Interior y muchos guardias haciendo allí su servicio. Les pedí que la atendieran, pero me contestaron que estaban de servicio y no podían moverse de allí. En un instante vi que, si me hacía cargo de esta joven, mi examen, que era final, lo perdería, y además, aprobando ese examen, terminaba el magisterio antes de entrar al convento.

Pero algo por dentro, era la voz de Dios, me respondió: “Pues aún así, lo primero es que te compadezcas y la ayudes, lo demás, si lo pierdes…”

Me puse en marcha. La llevé en un taxi a un centro de salud. Allí le dieron los primeros auxilios y me indicaron que sola no podría ir a su casa. Entonces cogí otro taxi y nos fuimos para allá. Vivía en un barrio extremo de Madrid, así que el precio del taxi subía y subía, y yo no sabía si tendría dinero para ir y volver a casa. Por fin llegamos y la entregué a su madre, que, entre lágrimas, no sabía cómo agradecérmelo…

Pero aquí no acaba la historia del Buen Samaritano, porque marché directamente a la escuela por ver si podía hacer algo con mi examen y conté lo sucedido a la profesora. Ella me lo hizo en particular y Dios me regaló aprobar todas las asignaturas y terminar el magisterio.

Siempre, al recordar este episodio, he visto cómo el amor de Dios me había cogido el corazón y lo primero era Él, me regaló poder hacer una obra de misericordia.

Hoy el Reto del Amor es dejarnos tocar por Dios a la compasión y misericordia. No pases de largo ante una necesidad que veas en tu hermano. Échale una mano.

¡VIVE DE CRISTO!

http://dominicaslerma.es/    

¡Feliz día!

Reto de amor: alma enamorada


Hola, buenos días, hoy Lety nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.                              

ALMA ENAMORADA

Hoy es el día de una de las más grandes santas españolas: Teresa de Jesús, doctora de la Iglesia. Lo cierto es que, cuando entré en el monasterio, no sabía mucho de ella, sólo que era el santo de mi madre y poco más…

Con el paso de los años, nunca me llamó la atención el espíritu carmelitano, asombrada como estaba de todo lo que iba descubriendo en mi Orden de Predicadores.

Pero uno de los pilares de nuestra Orden es el estudio, lo que obliga a tener la mente abierta… y así le llegó el turno a la santa castellana. ¡Para mí fue todo un descubrimiento! Me llamó la atención su sentido común, su sentido del humor (ya decía ella que “un santo triste, es un triste santo”), pero, sobre todo, su amor ardiente por el Señor.

Me apasionó descubrir su forma de ver la oración como un encuentro con Cristo resucitado, un “estar a solas con quien sabemos nos ama”… No se conformaba con recitar oraciones (“¡No lo llamo yo oración, por mucho que mováis los labios!”, decía a sus monjas). Para ella, la oración era realmente un tú a tú con Jesucristo.

Y es que sólo Cristo puede enseñarnos la verdadera alegría, sólo en Él encontraremos la paz, sólo en Él descansa realmente nuestro corazón. ¡Cuántas horas a los pies de Cristo! Y cada uno de esos instantes modelaron el alma “de una monja que pasaba los días sin pena ni gloria” en el alma de una Santa. Si Cristo pudo hacer semejante transformación en ella, ¡también puede hacerla en nosotros! Al fin y al cabo, «todos los santos tienen pasado, y todos los pecadores tenemos futuro»…

Otro aspecto que me impresiona de la Santa es la confianza tan grande que tiene en el Señor. Es bien conocida aquella poesía suya:

Nada te turbe,
nada te espante,
todo se pasa,
Dios no se muda.
La paciencia
todo lo alcanza;
quien a Dios tiene
nada le falta:
Sólo Dios basta.

Santa Teresa sabía que Dios nunca cambia, que a Dios le hemos costado la sangre de su Hijo, que nos ha dicho que nos ama… y Él nunca se contradice. Que podemos confiar plenamente, que en Él lo tenemos todo.

Hoy el reto del amor es hacer un rato de oración. Siéntate a estar un rato con el Señor, deja que su paz te llene por completo. Pon en Sus manos tu vida, tus preocupaciones y alegrías, y disfruta sintiendo su amor incondicional.

“Que tu mayor deseo sea ver a Dios, que tu mayor temor sea perderlo, que tu gozo sea la esperanza del Cielo” (Sta. Teresa).

¡VIVE DE CRISTO!

http://dominicaslerma.es/    

¡Feliz día!

Reto de amor: una sombra extraña


Hola, buenos días, hoy Israel nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.                              

UNA SOMBRA EXTRAÑA

En el Noviciado se cumple físicamente esa parte del Ángelus que dice “y puso su tienda entre nosotros”. Sí, porque el Oratorio del Novi es una celda más, que está junto a las nuestras, por lo que podríamos decir “puso su celda entre nosotras”.

Esto es un regalo enorme, ya que podemos pasar por el Oratorio siempre que queramos. Uno de los ratos más concurridos suele ser por la noche, antes de acostarnos.

Ayer me encontraba a esa hora sentada frente al Señor. Estaba dándole gracias por el día, mientras miraba fijamente al Sagrario.

De pronto, algo extraño llamó mi atención. Comencé a ver reflejado en la puerta del Sagrario una pequeña sombra negra que se movía por la pared en la que yo estaba apoyada.

Bruscamente me di la vuelta, y pegué un salto del susto. La “pequeña” sombra negra, resultó ser una “enorme” araña negra y gorda que bajaba hacia mí.

El suceso despertó mi asombro. ¡No me lo podía creer…! El Señor consiguió sacarme una sonrisa demostrándome cómo Él cuida de mí. ¡Nunca lo habría imaginado así!

Me volvió a enseñar que, si confío en Él, podré vislumbrar cómo Él se encarga de todo, hasta de proteger mis espaldas. Que puedo vivir confiada, porque nada se escapa de su mirada. Que Él busca mi felicidad, y que lo que quiere para mí son planes de amor. Su voluntad se traduce en amor y felicidad para mí: no tengo nada que temer.

Después de aquello, me quedé un rato más dándole gracias por todo lo sucedido, y me daba cuenta de que, cuando desconfiamos del Señor, cuando ponemos en duda su poder en nuestra vida o sus planes para nosotros, entonces comenzamos a desconfiar de todas las personas que nos rodean.

Se genera una espiral de desconfianza que nos hace estar mirando a todos lados, y vigilar que ninguna “araña” se acerque a nosotros. Nos cerramos a amar, y vivimos a costa de nuestras razones. Sólo cuando vivimos confiados en Sus manos sabemos que lo que nos sucede es lo mejor que nos va a pasar, porque con Él todo lo que vivamos nos conduce a una mayor experiencia de su Amor por nosotros.

Hoy el reto del amor es volver a confiar en el Señor. Si sientes que cierto agobio asoma a tu vida, que vives pendiente de esas arañas que te acechan, vuelve a dejar las riendas de tu vida en las manos de Cristo. Descansa en Él, que es tu auténtica seguridad, y vuelve a vivir desde el amor.

¡VIVE DE CRISTO!

http://dominicaslerma.es/    

¡Feliz día!