Salmo 8 ¡Qué admirable, Señor, es tu poder!


R/. ¡Qué admirable, Señor, es tu poder!

Qué admirable es, Señor y Dios nuestro, tu poder en toda la tierra!
Tu grandeza sobrepasa los cielos y hasta los niños de pecho te dan alabanza perfecta. R/.

Cuando contemplo el cielo, obra de tus manos, la luna y las estrellas que has creado,
me pregunto: ¿Qué es el hombre para que de él te acuerdes; ese pobre ser humano,
para que de él te preocupes? R/.

Sin embargo, lo hiciste un poquito inferior a los ángeles, lo coronaste de gloria y dignidad;
le diste el mando sobre las obras de tus manos y todo lo sometiste bajo sus pies. R/.

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San Pedro de Alcántara


San Alcàntara

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San Pedro de Alcántara

Famoso por sus terribles penitencias, nació en 1499 en la comunidad española de Alcántara. Su padre era gobernador de la región y su madre era de muy buena familia.    Ambos se distinguían por su gran piedad y su excelente comportamiento. Estando estudiando en la universidad de Salamanca, el santo se entusiasmó por la vida de los franciscanos debido a que los consideraba personas muy desprendidas de lo material y muy dedicadas a la vida espiritual.    Pidió ser admitido como franciscano y eligió para irse a vivir al convento donde estaban los religiosos más observantes y estrictos de esa comunidad.     En el noviciado lo pusieron de portero, hortelano, barrendero y cocinero. Pero en este último oficio sufría frecuentes regaños por ser bastante distraído. Llegó a mortificarse tan ásperamente en el comer y el beber que perdió el sentido del gusto y así todos los alimentos le sabían igual. Dormía sobre un duro cuero en el puro suelo.    Pasaba horas y horas de rodillas, y si el cansancio le llegaba, apoyaba la cabeza sobre un clavo en la pared y así dormía unos minutos, arrodillado. Pasaba noches enteras sin dormir ni un minuto, rezando y meditando. Por eso ha sido elegido protector de los celadores y guardias nocturnos.    Con el tiempo fue disminuyendo estas terribles mortificaciones porque vio que le arruinaban su salud. Fue nombrado superior de varios conventos y siempre era un modelo para todos sus súbditos en cuanto al cumplimiento exacto de los reglamentos de la comunidad.    Pero el trabajo en el cual más éxitos obtenía era el de la predicación. Dios le había dado la gracia de conmover a los oyentes, y muchas veces bastaba su sola presencia para que muchos empezaran a dejar su vida llena de vicios y comenzaran una vida virtuosa. Prefería siempre los auditorios de gente pobre, porque le parecía que eran los que más voluntad tenían de convertirse.    Pidió a sus superiores que lo enviaran al convento más solitario que tuviera la comunidad. Lo mandaron al convento de Lapa, en terrenos deshabitados, y allá compuso un hermoso libro acerca de la oración, que fue sumamente estimado por Santa Teresa y San Francisco de Sales, y ha sido traducido a muchos idiomas.    Deseando San Pedro de Alcántara que los religiosos fueran más mortificados y se dedicaran por más tiempo a la oración y la meditación, fundó una nueva rama de franciscanos, llamados de “estricta observancia”. El Sumo Pontífice aprobó dicha congregación y pronto hubo en muchos sitios, conventos dedicados a llevar a la santidad a sus religiosos por medio de una vida de gran penitencia.    Los últimos años de su vida los dedicó a ayudar a Santa Teresa a la fundación de la comunidad de Hermanas Carmelitas que ella había fundado, logrando muchos éxitos en la extensión de la comunidad carmelita.

Contemplar el evangelio de hoy (20/10/2012)


¡Muy buenos días nos de Dios a todos los hermanos!

La paz con todos vosotros. Padre bueno, que no quiera estar nunca por delante de ti, y te niegue, que mi egolatría disminuya y crezca tu amor en mi corazón y sepa ser tu humilde servidor, que mis ansias sean las tuyas, y mis acciones hablen de te. Gracias por tus palabras.  Amén.

Te presento en este día a mis hermanos por los que rezaremos: Isabel, Mª Teresa, Padre de Manuel, Mónica, Marcelo, Alberto, Cristina, Mª José, Joaquín, Clayreth, Emilio, P. Cándido, Lucas, Laura, Pepe, María Ángeles, Esteban, Vanessa, P. Mauritania, Carol, Elena, Juan Manuel, Camilo, Gabriel, Elena, P. Luis de Jesús, Francisco, Miguel Angel, Miriam, Francisco, Nuria, Lali, Alejando, Margarita, Alfonso, Concha, Ángeles, May, Tacho, Rodrigo, Gonzalo, Azucena, hijo de N&I, Adriana, por mi y por todos nuestros hermanos.

Intenciones:

  • Orar por la paz.
  • Orar por la paz en el mundo.
  • Orar por la paz en las familias.
  • Por las conversiones.
  • Por los bebes no nacidos.
  • Por los que niegan al Señor delante de los hombres.

Día litúrgico: Sábado XXVIII del tiempo ordinario

Texto del Evangelio (Lc 12,8-12): En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Yo os digo: Por todo el que se declare por mí ante los hombres, también el Hijo del hombre se declarará por él ante los ángeles de Dios. Pero el que me niegue delante de los hombres, será negado delante de los ángeles de Dios. A todo el que diga una palabra contra el Hijo del hombre, se le perdonará; pero al que blasfeme contra el Espíritu Santo, no se le perdonará.

»Cuando os lleven a las sinagogas, ante los magistrados y las autoridades, no os preocupéis de cómo o con qué os defenderéis, o qué diréis, porque el Espíritu Santo os enseñará en aquel mismo momento lo que conviene decir».

Reto de amor: mira tu corazón.


¡Buenos días!

Hoy el reto del Amor nos lleva al Señor Sor María así qué feliz día y ama y encontrarás la felicidad.
Ayer estuvimos de retiro. Vino a dárnosle un monje de Canarias, maestro de novicios. En medio de la charla contó una historia que me gustó mucho. Te la comparto:

“Un día, en una ciudad decidieron organizar un concurso de corazones. Querían averiguar quién tenía el corazón más bonito de todos y mucha gente se apuntó. Llegó el gran día y los participantes fueron pasando uno a uno delante del jurado. El primer participante enseñó su corazón. Estaba bastante bien, pero tenía una cicatriz justo en el centro. El segundo tenía su corazón lleno de agujeros. A otro le faltaba un pedazo… Así fueron pasando muchos participantes. De pronto, llegó un joven y enseñó su corazón.
Era simplemente perfecto, inmaculado, sin un agujero ni cicatriz… Todos estaban admirados con ante este corazón tan bello. Todos empezaron a aplaudir, reconociendo al joven como vencedor del concurso. Un miembro del jurado ya se estaba levantando para ir a darle el premio, cuando, de pronto, otro le dijo:

-¡Espera! ¡Todavía falta un participante!-

-¿Pero tú crees que puede existir un corazón más perfecto que este?-

-Pero está apuntado… vamos a darle al menos la oportunidad de participar-

Llamaron al último concursante y entró un viejecito que, tras sonreír al público y al jurado, enseñó su corazón.

-Pero, buen hombre- le dijo el jurado-¿Usted se ha visto? ¿Cómo se le ocurre participar en este concurso?

El corazón del anciano estaba destrozado, lleno de heridas, cicatrices, marcas… No había ni un hueco sano. Estaba arrugado por la edad, y latía pesadamente, pero el viejecito no dejaba de sonreír.

-Es un concurso de belleza, ¿no?- contestó él- Se lo explicaré. Mi corazón está así porque he amado mucho. No siempre mi amor ha sido aceptado, muchas veces me han herido… pero siempre he vuelto a apostar por el amor. Nunca me he rendido, nunca he dado a nadie por imposible. Sí, mi corazón está viejo y lleno de heridas, porque he arriesgado mucho, hasta el límite. He amado sin pedir nada a cambio, he amado incluso a quien no quería mi amor, he vuelto una y otra vez, sin importarme las heridas…

-Pero no es posible- comentó el jurado-Esas marcas en su corazón son muy grandes y muchas parecen haber sido profundas… Debería haberse desangrado… ¿cómo lo ha hecho?

-Bueno, es que mi amor no viene de mí. Realmente, si sólo hubiera contado con mi corazón habría abandonado, o habría muerto en el intento. Pero Alguien me esperaba cada tarde para curar mis heridas, y me visitaba cada mañana para darme su fuerza. Él me entiende profundamente, ¿saben? Su corazón y su cuerpo también están llenos de heridas… pero, como dice Él, “resucitadas”. Él ha sido quien me ha amado, quien me ha enseñado a amar, quien me ha dado la fuerza, quien me ha curado… Por eso estoy en este concurso, señores. Sí, mi corazón está lleno de heridas, pero heridas resucitadas. Gracias a Cristo, mi corazón es bello porque ama. “

Hoy el reto del amor es mirar tu corazón. ¿Cómo está? ¿Ama? ¿Está herido? ¿Está cansado? Deja que Cristo llene tu corazón con su amor, que él sane tus heridas para que sean las marcas del amor, heridas resucitadas… ¡y a seguir apostando por el amor!

¡VIVE DE CRISTO!