Reto de amor: con la lengua azul


Hola, buenos días, hoy Joane nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.                              

CON LA LENGUA AZUL

El sábado, que era el cumpleaños de Israel, las chicas que estaban de Jornadas trajeron “chuches” al locutorio para celebrarlo. Entre ellas, había unos caramelos que, al masticarlos… ¡dejaban la lengua y los dientes azules!

En un ambiente festivo y de celebración no es problema; sin embargo, el color azul intenso se queda un buen rato, y llegó la hora de ir a rezar al coro. ¿Te imaginas a todas entrar a rezar con la boca azul? Además… ¡la capilla estaba abarrotada de gente!

Como cada una no veía su propia cara, era fácil olvidarse de que no podíamos abrir la boca en el coro porque estaba azul. Al ver a la de enfrente cantar, se me escapó una carcajada viendo su aspecto, hasta que reflexioné… ”Yo tengo que estar igual”.

Y así me di cuenta de que tenemos todos la lengua “pintada de azul”, tenemos todos el alma pintada por la debilidad, por la fragilidad… pero a veces lo olvidamos. Levantamos la mirada y vemos a un hermano tropezar o equivocarse, y nos reímos del color “azul” que lleva en la lengua, en la “tontería” que ha dicho, en eso que no sabe…

Pero, ¿sabes? Cuando descubrimos que nuestra boca también está azul es cuando dejamos que entre la Misericordia, cuando miramos a los demás como hermanos.

Jesús nos enseñó a vivir con naturalidad nuestra debilidad, a no asustarnos de ella, a acogerla, a quererla; a dejarnos abrazar y curar por Él y así, dejando entrar Su Misericordia en nosotros, Él nos capacita para mirarnos entre nosotros con amor.

Hoy el reto del amor es que, cuando veas una debilidad, la acojas y levantes a la persona caída. Recuerda que tu lengua también está azul y Cristo te ama así.

¡VIVE DE CRISTO!

http://dominicaslerma.es/    

¡Feliz día!

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