Reto de amor: pulsar el botón de stop


¡Buenos días!

Hoy nos lleva al Señor, Aroa. Que pases un feliz día.

¡Buenos días! amigos: hoy el reto del Amor es apretar tu botón de stop.

El lunes me tocaba lavar la ropa, así que el domingo lo dejé todo preparado por secciones, para meter en la lavadora: sábanas y pijamas, otra de toallas y batas, otra de sintéticos y otra de lana.
El lunes antes de ir a la ducha voy a poner la primera lavadora antes de las 6, pero me olvidé de ponerme el despertador y me desperté al toque de campana de las 6, así que me duché y fui después a las 6:20 a ponerla. Luego me fui al coro y después, antes de la misa, a las 7:45, fui a poner la siguiente pero me encontré que no había acabado y le faltaba el último centrifugado que dura casi 10 minutos. Me quedé mirando la lavadora dar vueltas y pensé:’creo que mi cabeza a veces es como este centrifugado, da vueltas y vueltas y no para’. Luego miré la hora y vi que no llegaba a misa, así que esperé unos 5 minutos y luego apreté el botón rojo que pone stop de emergencias y entonces todo se paró. Saqué la ropa, puse la siguiente y llegué a misa 3 minutos antes.

Después de la misa estuve pensando en ese botón rojo de stop de emergencias que necesito para mi vida, para mi cabeza , para mis prisas. Muchas veces no entendemos la enfermedad, pero es un poco como si Cristo nos apretara ese botón para que paremos, para que le miremos a Él.
No se como será tu ritmo de vida, el mío, a pesar de lo que piensa la mayoría de la gente de que las monjas “no hace nada” te puedo asegurar que es muy intenso, por eso 6 veces al día pulsamos ese botón, lo dejamos todo y vamos a coro para alabar al Señor.

Hoy el reto del Amor es que pulses tu botón de stop de emergencias y como dice la canción “ven y descánsate en Dios y deja que Dios sea Dios, tu sólo adórale”.

¡VIVE DE CRISTO!

Contemplar el evangelio de hoy (08/02/2013)


Día litúrgico: Viernes IV del tiempo ordinario

Quiero que ahora mismo me des, en una bandeja, la cabeza de Juan el Bautista

Texto del Evangelio (Mc 6,14-29): En aquel tiempo, se había hecho notorio el nombre de Jesús y llegó esto a noticia del rey Herodes. Algunos decían: «Juan el Bautista ha resucitado de entre los muertos y por eso actúan en él fuerzas milagrosas». Otros decían: «Es Elías»; otros: «Es un profeta como los demás profetas». Al enterarse Herodes, dijo: «Aquel Juan, a quien yo decapité, ése ha resucitado». Es que Herodes era el que había enviado a prender a Juan y le había encadenado en la cárcel por causa de Herodías, la mujer de su hermano Filipo, con quien Herodes se había casado. Porque Juan decía a Herodes: «No te está permitido tener la mujer de tu hermano». Herodías le aborrecía y quería matarle, pero no podía, pues Herodes temía a Juan, sabiendo que era hombre justo y santo, y le protegía; y al oírle, quedaba muy perplejo, y le escuchaba con gusto.

Y llegó el día oportuno, cuando Herodes, en su cumpleaños, dio un banquete a sus magnates, a los tribunos y a los principales de Galilea. Entró la hija de la misma Herodías, danzó, y gustó mucho a Herodes y a los comensales. El rey, entonces, dijo a la muchacha: «Pídeme lo que quieras y te lo daré». Y le juró: «Te daré lo que me pidas, hasta la mitad de mi reino». Salió la muchacha y preguntó a su madre: «¿Qué voy a pedir?». Y ella le dijo: «La cabeza de Juan el Bautista». Entrando al punto apresuradamente adonde estaba el rey, le pidió: «Quiero que ahora mismo me des, en una bandeja, la cabeza de Juan el Bautista». El rey se llenó de tristeza, pero no quiso desairarla a causa del juramento y de los comensales. Y al instante mandó el rey a uno de su guardia, con orden de traerle la cabeza de Juan. Se fue y le decapitó en la cárcel y trajo su cabeza en una bandeja, y se la dio a la muchacha, y la muchacha se la dio a su madre. Al enterarse sus discípulos, vinieron a recoger el cadáver y le dieron sepultura.

¡Muy buenos días nos de Dios a todos los hermanos!

La paz con todos vosotros. Papi Bueno, hay que vivir cada día como si fuera el último, como le pasó a Juan el Bautista que pidieron su cabeza, y ese fue su ultimo día de vida, es por ellos que hay que hacer el bien que podamos hoy porque el amor de Dios nos llega cada día no podemos dejar las cosas para otro momento. Gracias por tus palabras.  Amén.

Te presento en este día a mis hermanos por los que rezaremos: Lourdes, Julia, Javi, Fernando, Adriana, Victoria, Pablo, Dani, Evelyn, Mª José,  Sara, Antonio, Alberto, Joaquín, Asif Alí Zardari, Asia Bibi, Mari Angeles, Santiago,  Franklin, Anita, Camilo, Mª Luisa, Eduardo, Javier, Angel, Hijo de Angel, Xavier, Juan Ramón, Asis, Alba, Laura, Pepichi, Belén, Mª Teresa, José Manuel, Miguel, María Ángeles, Esteban, Vanessa, David, Mª Teresa,Luz,  Margarita, Jenny, Inmaculada, Padre de Manuel, Cristina, Mª José, Clayreth, Emilio, P. Cándido, Lucas, P. Bernard, Carol, Elena, Juan Manuel, Gabriel, Elena, P. Luis de Jesús, Miguel Angel, Miriam, Mar,  Francisco, Nuria, Lali, Alejando,  Alfonso, Concha, Ángeles, May, Tacho, Rodrigo, Gonzalo, Azucena, Ester por mi y por todos nuestros hermanos.

Intenciones:

  • Orar por la paz.
  • Orar por la paz en el mundo.
  • Orar por la paz en las familias.
  • Por las conversiones.
  • Por los bebes no nacidos.
  • Por los que no tienen problemas.
  • Por el aumento de la fe.
  • Por las almas del purgartorio,
  • Por seguir unidos a Dios todos los días de nuestra vida.
  • Por los enfermos y ancianos y por las personas que los cuidan.
  • Por los que todavía no confían plenamente en el Señor.
  • Por los pobres y desamparados.
  • Por los bebes no nacidos.
  • Por que la Buena Nueva llegue a los confines de la tierra.
  • Por saberse hijos amados de Dios