Reto de amor: ya, pero todavía no


¡Buenos días!
Hoy nos lleva al Señor, Inés. ¡Qué pases un feliz día!

YA, PERO TODAVÍA NO.

espera

Estamos terminando el Adviento, y acabo de caer en la cuenta de la cantidad de veces que experimentamos en la vida esta realidad de la espera, de la confianza y certeza mezcladas… en realidad vivimos un repetido Adviento, que nos mantiene expectantes y confiados, seguros de que el Señor viene a cada momento y necesidad y ..a la vez tenemos que aceptar vivir colgados de la Providencia . Y viene a Su tiempo…ya lo creo que viene. A mi la expresión que me representa mejor el Adviento es “Ya, pero todavía no”, es expresión recogida del Vaticano II, y ¡ es tan gráfica..! Esperas y casi tocas a Dios.. y….sin embargo queda tanto aún.
El otro día me ocurrió que tenían que ir al médico 2 hermanas, a Burgos, y organizar el viaje, son ya días de mucho movimiento de todo: trabajo, visitas, llamadas, regalos, etc.., y por los horarios de las citas estaba difícil de combinar sin perder mucho tiempo y tener que pasarlo por Burgos…..bueno, pues después de darle mil vueltas y optar por lo más adecuado, aún tenía que ir tres horas antes por la mañana con la primera hermana…el día anterior la 2° hna. , la de la tarde se ponía nerviosa por no saber con certeza el plan..y la dije: “¿todavía no te has dado cuenta de que el Señor lo resuelve todo, eso sí, a menos uno…?.” Y seguí confiando con el vértigo que supone no tener nada asegurado. Llegó la mañana y yo estaba con más cosas que hacer que tiempo y a 1 hora del autobús, yo estaba encendiendo la gloria..ya me veía fatal..y…. suena el tfno… eran unas amigas a las que había preguntado si por casualidad iban hacia mediodía a Burgos y…uffff, Señor, aquí estabas de nuevo a menos uno. ¡¡¡¡qué fuerte !!!! De nuevo Cristo se manifestó como Señor del tiempo y la eternidad y de todos los acontecimientos; el adviento ó espera confiada había derribado toda frontera y fue una explosión de gratitud y alivio para nosotras: pudimos acabar la mañana, seguir el ritmo de la comunidad y llegar al ií de la cita médica….luego, el resto de la tarde fue una cascada de favores que nos ayudaron a hacer con holgura y volver a Casa casi para Vísperas. Por eso hoy te invito a fiarte de que Aquel que te ama lleva las riendas de tu vida : además de aliviarte preocupaciones, te hace vivir el adviento continuo, la alerta esperanzada del “Ya, pero todavía no”.

Que pases un Feliz día y
¡VIVE DE CRISTO!
, que la Ya próxima Navidad te sea Fuente de Vida para ti y los tuyos.

Salmo 22. El Señor es mi pastor, nada me faltará.


R/. El Señor es mi pastor, nada me faltará.

El Señor es mi pastor, nada me falta;
en verdes praderas me hace reposar
y hacia fuentes tranquilas me conduce
para reparar mis fuerzas. R/.

Por ser un Dios fiel a sus promesas,
me guía por el sendero recto;
así, aunque camine por cañadas oscuras,
nada temo, porque tú estás conmigo.
Tu vara y tu cayado me dan seguridad. R/.

Tú mismo me preparas la mesa,
a despecho de mis adversarios;
me unges la cabeza con perfume
y llenas mi copa hasta los bordes. R/.

Tu bondad y tu misericordia me acompañarán
todos los días de mi vida;
y viviré en la casa del Señor
por años sin término. R/.

Reto de amor: mirar a Cristo desde el final


Hola buenos días. Anoche tuve una conversación y cuando acabé pensé: “Cristo para tu vida, ¿es estático o dinámico?, ¿está muerto o Resucitado?”.

Hoy el Reto del Amor es mirar a Cristo desde el final, sí, desde la RESURRECCIÓN.

¡CRISTO HA RESUCITADO!

Sigue el silencio…

Nadie te vio, nadie tuvo la exclusiva de tu resurrección, pero vives, ¡vives realmente!. ¿Cómo iba a quedar tanto amor encerrado en el sepulcro?, ¿cómo iba a quedar estéril aquella semilla de resurrección de María?.

…¡Vive, está vivo, realmente vivo!. ¡Ha resucitado!. Es más fuerte que las condenas, que las caídas, que los clavos, que la muerte, que el sepulcro… ¡vive!.

Dios mío, me postro y te adoro, adoro tu resurrección, adoro tu victoria.

Y todo esto, sin ruido; aunque sea lo más espectacular que haya podido pasar en la historia…¡en silencio!. Tan en silencio que sólo María fue capaz de oír en su corazón cuando corriste la piedra de la entrada. ¡Sólo María!.

Los demás, cerrados a cal y canto; en su sepultura, esperando “el no sé qué…”.

¡Vivo, tocadme, palpadme…!

Y volvió el gozo después de segundos de dudas; compréndelo Señor, era demasiado fuerte; no estamos acostumbrados a la resurrección.

¡Creo, creo que vives, no que viviste…; creo ahora, creo que eres mi victoria!.

Quiero verte, tocarte, abrazarte; quiero que se me peguen los aires de resucitado; quiero estar de parte del Vencedor… ¿pero, cómo te pido la victoria, cuando sabes que huyo de la Cruz?.

Empieza por el final, Cristo mío, empieza por el final para que la Cruz, la muerte, no me asusten… condiméntalas con la salsa de la resurrección.

“Yo también quiero resucitar, ser feliz toda la eternidad…” Entonces, sólo entonces, seré feliz del todo. Entonces, por toda la eternidad, sólo sabré decirte ¡gracias! y ¡gloria al Resucitado!.

¡Felicidades, María… una vez más te ha sorprendido el Señor!. ¡Sabías… pero no te imaginabas tanto!. ¡Felicidades!.

VIVE DE CRISTO