Reto de amor: sorprende a tus amigos con Cristo


¡Buenos dias!

sorpresa

Hoy el reto del amor es que sorprendas a una persona con Cristo. Ayer estaba por la mañana estudiando y me sono el movil y una señorita con voz muy alegre me dijo: sorprende a tus amigos com musica cada vez que te llamen, pon un tono de musica a tu llamada y sorprende a tus amigos, movistar siempre contigo. Seguro que este mensaje tu lo has oido alguna vez. Pues bien cuando colge dije: yo quiero sorprender a mis amigos con Jesucristo. Él siempre esta conmigo.

Y cojí el movil y mande un mensaje de Cristo a todas las personas que no habia felicitado las pascuas. Cuando acabe le di las gracias al Señor por poder sorprender a mis amigos con Cristo. Hoy el amor te invita a que tu sorprendas a tus amigos con Cristo, ya se que aveces tu imagen o por respetos humanos no te dejan hablar de Cristo pero hoy el amor rompe esas barreras y te da la mano para que sorprendas a tus amigos desde el Amor, pero recuerda la chica que llamo en su voz se notaba entusiasmo, alegria…. Estaba convencida de la musica que me queria emplumar…… animate y sorprende a alguien con el amor, da color y música a tu vida Cristo te ama y quiere que seas feliz, nuestro Dios es un Dios con marcha ha resucitado y esta vivo. Feliz día

¡VIVE DE CRISTO!

Reto de Amor: llevar a Cristo al hermano que tenga junto a ti


Hola buenos días

Hoy domingo dia del Señor, dia de Resucitar. Os voy a compartir lo que me ocurrio anoche, ya estaba a punto de ir a completas cuando entro una llamada de telefono, era una amiga, con un problema, yo la escuche, la acogi, pero entendi que tenia que ir al oratorio y hablar desde allí y presentarle el Señor a mi amiga para que Él la hablara al corazón y entendiera el amor de Cristo hacia ella, que ya estaba salvada y que lo que tenia que hacer era acoger esta Salvacion GRATUITA.

Yo notaba que el Señor la estaba tocando el corazon y comprendi que el Amor nos hace lleva a las personas a Cristo Eucaristía, y en la cama recorde un cuento de Sor María que aqui os lo comparto:

Había una vez una partitura que vivía triste en un cuaderno, la había compuesto el autor con infinito amor, había expresado en ella lo más bello de su corazón, había sido pensada desde toda la eternidad, sencilla y hermosa, y un día fue creada en un desborde de amor. Pero algo horrible había ocurrido; nadie era capaz de interpretarla, lo habían intentado grandes músicos, y al no poder fueron añadiendo notas a la partitura, otros al ver su orgullo humillado, la despreciaron, y otros la dejaron por imposible. Al fin la partitura, empezó a ponerse triste, y añadir más silencios, entre sus espacios. Al pasar el tiempo, e ir de mano en mano, se doblaron las esquinas, las hojas se empezaron a romper; las demás partituras la miraban como algo raro, y ella poco a poco, con el tiempo, perdió la esperanza de que alguien la interpretara, y se volvió introvertida y tímida.

La tristeza, el hastío, y a veces el sin sentido, era la nota dominante de su vida, pero ella en aquella situación clamaba a Dios sin saberlo; que si Él era su creador, por favor diera sentido a todas sus notas.

Y Dios que es rico en misericordia y piedad, escuchó su voz suplicante, y un día, un viento fuerte entró por la ventana he hizo volar todos los papeles de la mesa, y la partitura voló por la ventana; el viento la mecía, la envolvía por todos los lados, y la fue llevando hasta la puerta de un Monasterio. La partitura se dejó llevar, aunque una vez allí enfrente del torno, no sabía que hacer, no sabía como había llegado, ni porqué estaba allí, pero… ¿qué podía hacer? Sin saber llamó al torno, la hermana tornera cuando abrió la puerta, no vio a nadie, solamente un papel sucio y arrugado, que a pesar del aspecto parecía interesante, y se lo guardó al bolsillo.

Sonó la campana para ir al coro y esta se fue, y en el tiempo de oración, volvió a sacar el papel, era una partitura de música que estaba un poco rota, y algunas notas no se leían bien. Tenía las esquinas dobladas, y parecía que estaba llorando. La hermana se fijó bien en ella, y le preguntó por qué lloraba; la partitura le contestó que porque durante toda su vida nadie la había sabido interpretar, y había sufrido mucho. Ahora ya estaba cansada, y no sabía que hacía ahí en un monasterio. La hermana la secó las lágrimas, la habló con cariño, e intentó interpretar las notas, pero no pudo, le habló de Jesucristo, y de cómo Él la podía ayudar, y dar sentido a sus notas. Esta cogió la partitura, y se la llevó a la Maestra de Novicias, a ver si podía ella interpretarla. La Maestra tuvo la partitura seis días, en el noviciado, habló con ella, escuchó su historia, la habló con cariño, le dio todo su tiempo, y todo su amor, e intentó interpretar todas sus notas, pero tampoco pudo…

Entonces la hermana tornera y la Maestra llevaron la partitura a las pies del Sagrario, pues sabían que solo Jesús era el único que podía interpretarla. Y allí a los pies de Jesús comenzó un diálogo de amor entre la partitura y el corazón de Cristo. Ella empezó por decirle, que estaba arrugada, sucia, que tenía trozos rotos, notas añadidas, notas borrosas, abundantes silencios, y sobre todo que nadie la había podido interpretar. Entonces Jesús la miró con cariño y la dijo: “Es que estás escrita en clave de amor, y este tipo de música solamente es para mi. Te he estado esperando mucho tiempo, ahora ábrete a mi y deja que yo de sentido a todas tus notas.”

Jesús cogió la partitura, curó sus heridas, arregló lo que no se veía, borró lo que sobraba, y sobre todo ello puso mucho amor, donde había desamor, llegando a amar hasta las notas más ocultas. Y como toque final, dio armonía y alegría a toda la partitura, y empezó a sonar una bella melodía, porque con el mismo amor que había sido creada, ahora era interpretada, porque solo el Amor es capaz de entender el dolor. La partitura no lo podía creer, ahora volvía a ser lo que el autor había creado con tanto amor, por eso reía, y reía, mientras todas las notas bailaban entre las líneas y los espacios. Entonces la partitura le pidió una última cosa a Jesús; le dijo: “Tu eres el único que puedes hacer que mi melodía sea siempre un himno de acción de gracias, por tanto amor”. Jesús la miró con más cariño, y le dijo: “Recibe mi Espíritu Santo, que hará que siempre suenes como un himno de gratitud”. Por último Jesús la ofreció un sitio dentro del Sagrario, allí a sus pies con la cabeza apoyada en su pecho, y sonando para Él por toda la eternidad.

“Quiero cantar el amor y la justicia, para ti es mi música Señor; ¿Cuándo vendrás a mi? ( salmo 100 )

Por ello hoy el reto del AMOR es llevar a Cristo al hermano que tenga junto a ti y te ¡aseguro que veras milagros, El lo hace todo tu confia.. Feliz domingo.

VIVE DE CRISTO