Reto de amor: frío con esperanza


¡Buenos días! hoy nos lleva al Señor, Sión.
Que pases un feliz día
SENSACIÓN TÉRMICA

Hay quien dice que el frío de noviembre es exactamente igual al frío de febrero. Puede que sea verdad en cuanto a los grados, pero para mí son fríos bien distintos.

El frío de noviembre anuncia la llegada en serio del invierno. En cuanto empieza, una ya se hace a la idea: sólo se puede esperar más frío.

El frío de febrero es diferente. Ayer, mientras paseábamos, (omitiendo los “avances” en la reparación del canalón), me di cuenta de un montón de cosas: cada rincón de la huerta está alfombrado con hierba verde, las cigüeñas volaban a escasos metros sobre nosotras, y el gran olmo del cementerio vuelve a cantar gracias todos los pajarillos que llenan sus ramas… Los árboles siguen sin hojas, hace frío, pero ahora es diferente.

Hoy el reto del amor es vivir la primavera. Bueno, no me refiero a que hoy pongas patas arriba el armario sacando ya las camisetas de verano…

He estado dando muchas vueltas en la oración qué hace que este frío sea distinto. Y, ¿sabes qué me ha respondido el Señor? “Es que es un frío con esperanza”. ¡Es verdad! La sensación térmica es igual que en noviembre, pero todo en la huerta señala que pronto volverá el calor, llegará la primavera. ¡Y qué distinto se vive cuando tienes esperanza!

Creo que así somos nosotros. A veces vamos con prisa, no atendemos a los de alrededor como deberíamos, nos sale el mal humor… sí, en nuestra huerta a veces también hace un poco de frío. Sin embargo, ¿tu frío señala al invierno o a la primavera? ¿Es un frío con esperanza?

El otro día en clase Lety nos hablaba de la gracia santificante. Un cristiano nunca debería decir: “Es que soy así” sino “Es que soy así… todavía”. ¡Cristo te está cambiando! Si le dejas entrar en tu vida… ¡él hará que todos tus inviernos se conviertan en primavera! Puede que hoy tú y yo metamos la pata, pero te invito a no quedarte caído. Hoy te propongo cantar con el profeta Samuel: “Mi boca se ríe de mis enemigos, porque gozo con tu salvación” ¡Con Cristo siempre hay esperanza! ¡Feliz día!

¡VIVE DE CRISTO!

Reto de amor: Que Cristo florezca en ti


¡Buenos días!

primavera

Hoy nos lleva al Señor María que pases un feliz día.
LA PRIMAVERA

QUE CRISTO FLOREZCA EN TI.

Hace unos días veía el ambiente alterado, como alborotado; yo misma me sentía… no sé cómo decirte… hasta que caí en la cuenta, me ayudaron a caer, de que estaba comenzando la PRIMAVERA y que todo se revoluciona junto a la naturaleza. Nuestra huerta (o terreno) es muy grande y hay un poco de todo; las violetas por el suelo, e incluso en los rincones entre el cemento, ya llevan unos días perfumando, pero sin hacerse notar… son símbolo de la humildad; los almendros, estos mismos días, están poco a poco tomando tonalidad rosa y blanco… si te acercas, ves un cúmulo de capullos que quieren reventarse en flor, más adelante serán un hervidero de abejas y avispas donde da miedo acercarse; pero … toda la huerta quedará engalanada de bodas.

¡¡Qué maravilla!! Además coincide con la PASCUA, el paso. Estos días especiales, los más, para los cristianos, porque aquí, en el Misterio Pascual, confluye todo el AMOR del PADRE a través del HIJO; aquí caben y se juntan todas nuestras penas y dolores y aún pecados… para transformarse en VIDA y gracia. Hace unos años se me quedó muy dentro lo que me dijo un sacerdote: “cada día llevamos y vivimos en nosotros los tres pasos del Misterio Pascual: pasión muerte y resurrección” ¡cuántas veces me ha ayudado esto a sobrellevar con confianza momentos difíciles, sabiendo que es verdad, que Cristo ha vencido todo dolor. Hoy acompañamos con cariño y oración especial a una hermana del Reto: María 2, vive la enfermedad terminal de su madre (terciaria dominica); quisiéramos poder evitarte el dolor, pero te ponemos confiadas en el Corazón de Cristo, que transforma en VIDA todo sufrimiento que le entregamos a ÉL. Deseamos que esta Pascua sea para ti y tu familia un auténtico PASO del Señor.

El RETO de hoy es: acompañar y llevar la sonrisa del corazón alguien que lo necesite, a tu lado. . VIVE DE CRISTO.

Reto de amor: seguir esperando


¡buenos días!

Hoy nos lleva al Señor Sor María que pases un feliz día.

Esperando a su compañera, siempre fiel

EL CENTINELA DEL CAMPANARIO

Desde hace unos días, en el monasterio hemos recuperado a uno de nuestros “miembros”: ¡la cigüeña ha regresado! ¡Qué gritos de alegría dimos todas al verla! Sin embargo, esta vez ha sido diferente a otros años…

¿Sabías que la cigüeña es una de las aves de la fidelidad? Los polluelos nacen en verano y, después de las migraciones, cuando regresan al país donde nacieron, en su primera primavera, escogen una pareja y entre las dos aves construyen un nido. Sus vidas han quedado unidas para siempre: cada año, la cigüeña vuelve a buscar a la misma compañera y vuelven a vivir en el mismo nido. No cambiarán de pareja, ni siquiera tras la muerte de una de ellas.

Como os decía, este año el regreso de la cigüeña ha sido diferente: sólo ha llegado una. No sabemos qué le habrá ocurrido a la otra. Puede que todavía esté de viaje y llegue pronto… Sin embargo pasan los días y es impresionante ver como cada mañana nuestra cigüeña permanece en el nido, oteando el horizonte. No le importa ni el viento, ni la lluvia, ni el paso del tiempo sin resultados. Ella sigue esperando.

¡Qué imagen más bonita nos ha regalado el Señor de su fidelidad! Me parece que algo así tiene que ser Él en el Sagrario: aunque ni siquiera se nos vea en la lejanía, Cristo espera sin moverse, para que si un día te acercas, le encuentres esperándote. No te persigue, no te mete prisa, pero tampoco se va dándote por imposible.

Hoy el reto del amor es seguir esperando. Muchas veces te encontrarás con personas, con situaciones… en las que, humanamente, es imposible hacer nada para cambiarlas. Cuando todo te invita a abandonar… ¡alégrate! Estás en el mejor momento: sólo si tú ya no tienes nada que esperar de ti, lo esperarás todo de Cristo. Déjalo todo a sus pies. Con Cristo, “mientras hay vida hay esperanza”… ¡y después también!

¡VIVE DE CRISTO!