Reto de amor: Dar gracias al Señor por tus amigos


¡Buenos días!

Hoy nos lleva al Señor, Aroa. ¡Qué pases un feliz día!

Buenos días amigos. El reto del Amor de hoy es que des gracias al Señor por tus amigos.
La amistad es un Don tan precioso que no dejo de dar gracias al Señor por el amor que pone en mi corazón respecto a mis amigos.

Estoy aprendiendo que es un arte vivir desde la acción de gracias y desde el Amor, pero también vivir una amistad en Cristo.
Hay tres peligros que acechan para destruir el Don de la amistad. Un enemigo es la envidia que puede corromper la belleza de la amistad; otro enemigo es la ambición que puede corromper los lazos que nos unen; la verdadera amistad también tiene que pasar por el crisol de la purificación, donde se eliminan intereses y egoísmos y queda el Amor mas puro y Cristo en medio.

Aquellos amigos que son puestos a prueba y no ceden al desánimo, a pesar de la falta de correspondencia. No caen en el juicio a pesar de recibir golpes. No creen a la mentira que siempre viene oportunamente en el momento en que mas débil estás. Aquellos amigos que se muestran constantes en la amistad realmente tienen un tesoro incalculable. El reto del Amor de hoy es que pienses en un amigo y le veas como un pájaro, que le dejes volar y disfrutes con su vuelo. Si es un gato busca le las cosquillas para que se ría. Y si es de esos que les gustan las sorpresas pues hoy dale una sorpresa, pero sobre todo pídele al Señor que sea Él quien esté en medio de los amigos y que el amor de Cristo corra por los dos corazones.

¡VIVE DE CRISTO!

Contemplar el evangelio de hoy (12/02/2013)


Día litúrgico: Martes V del tiempo ordinario

¡Qué bien violáis el mandamiento de Dios, para conservar vuestra tradición!

Texto del Evangelio (Mc 7,1-13): En aquel tiempo, se reunieron junto a Jesús los fariseos, así como algunos escribas venidos de Jerusalén. Y al ver que algunos de sus discípulos comían con manos impuras, es decir no lavadas, -es que los fariseos y todos los judíos no comen sin haberse lavado las manos hasta el codo, aferrados a la tradición de los antiguos, y al volver de la plaza, si no se bañan, no comen; y hay otras muchas cosas que observan por tradición, como la purificación de copas, jarros y bandejas-.

Por ello, los fariseos y los escribas le preguntan: «¿Por qué tus discípulos no viven conforme a la tradición de los antepasados, sino que comen con manos impuras?». Él les dijo: «Bien profetizó Isaías de vosotros, hipócritas, según está escrito: ‘Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. En vano me rinden culto, ya que enseñan doctrinas que son preceptos de hombres’. Dejando el precepto de Dios, os aferráis a la tradición de los hombres». Les decía también: «¡Qué bien violáis el mandamiento de Dios, para conservar vuestra tradición! Porque Moisés dijo: ‘Honra a tu padre y a tu madre y: el que maldiga a su padre o a su madre, sea castigado con la muerte’. Pero vosotros decís: ‘Si uno dice a su padre o a su madre: Lo que de mí podrías recibir como ayuda lo declaro “Korbán” -es decir: ofrenda-’, ya no le dejáis hacer nada por su padre y por su madre, anulando así la Palabra de Dios por vuestra tradición que os habéis transmitido; y hacéis muchas cosas semejantes a éstas».

¡Muy buenos días nos de Dios a todos los hermanos!

La paz con todos vosotros. Papi Bueno, tu tienes palabras de vida, nuestras salvación no viene de nuestras obras, sino de tu Gracia, de tu infinita misericordia, si nos caemos, si pecamos. Ahí estas con el sacramento de la reconciliación esperándonos, tu quieres los pecados para dejarlos clavados en la cruz, y poder vivir libres de pecado, en Gracia, para poder disfrutar del amor, que nos tienes y que quieres que tengamos contigo y con nuestros hermanos, la ley del hombre no debe prevalecer sobre el amor entre Dios y su criatura, y entres sus criaturas, esas son las obras que valen las obras de amor, que no son nuestras sino de Dios, porque cuando parece que las hacemos nosotros no son mas que obras que Dios hace a través nuestra. Gracias por tus palabras.  Amén.

Te presento en este día a mis hermanos por los que rezaremos: Mª Teresa, Luz Mª,  Lourdes, Julia, Javi, Fernando, Adriana, Victoria, Pablo, Dani, Evelyn, Mª José,  Sara, Antonio, Alberto, Joaquín, Asif Alí Zardari, Asia Bibi, Mari Angeles, Santiago,  Franklin, Anita, Camilo, Mª Luisa, Eduardo, Javier, Angel, Hijo de Angel, Xavier, Juan Ramón, Asis, Alba, Laura, Pepichi, Belén, José Manuel, Miguel, María Ángeles, Esteban, Vanessa, David, Margarita, Jenny, Inmaculada, Padre de Manuel, Cristina, Mª José, Clayreth, Emilio, P. Cándido, Lucas, P. Bernard, Carol, Elena, Juan Manuel, Gabriel, Elena, P. Luis de Jesús, Miguel Angel, Miriam, Mar,  Francisco, Nuria, Lali, Alejando,  Alfonso, Concha, Ángeles, May, Tacho, Rodrigo, Gonzalo, Azucena, Ester por mi y por todos nuestros hermanos.

Intenciones:

  • Orar por la paz.
  • Orar por la paz en el mundo.
  • Orar por la paz en las familias.
  • Por las conversiones.
  • Por los bebes no nacidos.
  • Por los que no tienen problemas.
  • Por el aumento de la fe.
  • Por las almas del purgartorio,
  • Por seguir unidos a Dios todos los días de nuestra vida.
  • Por los enfermos y ancianos y por las personas que los cuidan.
  • Por los que todavía no confían plenamente en el Señor.
  • Por los pobres y desamparados.
  • Por los bebes no nacidos.
  • Por que la Buena Nueva llegue a los confines de la tierra.
  • Por saberse hijos amados de Dios

Contemplar el evangelio de hoy (11/01/2013)


Día litúrgico: 11 de Enero (Feria del tiempo de Navidad)

«Señor, si quieres, puedes limpiarme»

Texto del Evangelio (Lc 5,12-16): Y sucedió que, estando en una ciudad, se presentó un hombre cubierto de lepra que, al ver a Jesús, se echó rostro en tierra, y le rogó diciendo: «Señor, si quieres, puedes limpiarme». Él extendió la mano, le tocó, y dijo: «Quiero, queda limpio». Y al instante le desapareció la lepra. Y él le ordenó que no se lo dijera a nadie. Y añadió: «Vete, muéstrate al sacerdote y haz la ofrenda por tu purificación como prescribió Moisés para que les sirva de testimonio». Su fama se extendía cada vez más y una numerosa multitud afluía para oírle y ser curados de sus enfermedades. Pero Él se retiraba a los lugares solitarios, donde oraba.

¡Muy buenas tardes nos de Dios a todos los hermanos!

La paz con todos vosotros. Señor Jesús, cuantos milagros realizaste por los hombres como el caso de este leproso, y cuan maravilloso es el testimonio que despúes de obrar este milagro te retiras y orar. Que sepa yo de igual manera después de hacer cualquier obra por pequeña que sea sepa orar y darte Gracias, pues como pequeño soy mis obras serán malas y solo las que obres a través de mi serán dignas de verse, no por mi sino por ti que son de quien darán testimonio y si no pudieras porque no me dejo con mayor intención orar para dar Gracias por mi libertad mal usada y pedirte que mi corazón no se cierre en banda, y solicitarte que si quieres aumentes mi fe, como ha solicitado el leproso. Gracias por tus palabras.  Amén.

Te presento en este día a mis hermanos por los que rezaremos: Victoria, Pablo, Pepe, Dani, Sara, Antonio, Alberto, Joaquín, Asif Alí Zardari, Asia Bibi, Mari Angeles, Santiago,  Franklin, Anita, Camilo, Mª Luisa, Javi, Eduardo, Javier, Angel, Hijo de Angel, Xavier, Juan Ramón, Asis, Alba, Laura, Pepichi, Belén, Mª Teresa, José Manuel, Miguel, María Ángeles, Esteban, Vanessa, David, Mª Teresa,Luz,  Margarita, Jenny, Inmaculada, Padre de Manuel, Cristina, Mª José, Clayreth, Emilio, P. Cándido, Lucas, P. Bernard, Carol, Elena, Juan Manuel, Gabriel, Elena, P. Luis de Jesús, Miguel Angel, Miriam, Mar,  Francisco, Nuria, Lali, Alejando,  Alfonso, Concha, Ángeles, May, Tacho, Rodrigo, Gonzalo, Azucena, Ester, Adriana, por mi y por todos nuestros hermanos.

Intenciones:

  • Orar por la paz.
  • Orar por la paz en el mundo.
  • Orar por la paz en las familias.
  • Por las conversiones.
  • Por los bebes no nacidos.
  • Por los que no tienen problemas.
  • Por el aumento de la fe.
  • Por las almas del purgartorio,
  • Por seguir unidos a Dios todos los días de nuestra vida.
  • Por los enfermos y ancianos y por las personas que los cuidan.
  • Por los que todavía no confían plenamente en el Señor.
  • Por los pobres y desamparados.