Contemplar el evangelio de hoy (01/02/2013)


Día litúrgico: Viernes III del tiempo ordinario

La tierra da el fruto por sí misma; primero hierba, luego espiga, después trigo abundante en la espiga.

Texto del Evangelio (Mc 4,26-34): En aquel tiempo, Jesús decía a la gente: «El Reino de Dios es como un hombre que echa el grano en la tierra; duerma o se levante, de noche o de día, el grano brota y crece, sin que él sepa cómo. La tierra da el fruto por sí misma; primero hierba, luego espiga, después trigo abundante en la espiga. Y cuando el fruto lo admite, en seguida se le mete la hoz, porque ha llegado la siega».

Decía también: «¿Con qué compararemos el Reino de Dios o con qué parábola lo expondremos? Es como un grano de mostaza que, cuando se siembra en la tierra, es más pequeña que cualquier semilla que se siembra en la tierra; pero una vez sembrada, crece y se hace mayor que todas las hortalizas y echa ramas tan grandes que las aves del cielo anidan a su sombra». Y les anunciaba la Palabra con muchas parábolas como éstas, según podían entenderle; no les hablaba sin parábolas; pero a sus propios discípulos se lo explicaba todo en privado.

¡Muy buenos días nos de Dios a todos los hermanos!

La paz con todos vosotros. Papi Bueno, tu palabra al escucharla es como el grano sembrado en la tierra, desde que entra en nuestro corazón tiene la posibilidad de dar fruto, pues toda la naturaleza está contenida en la semilla, que a través de la misa, y tu compañía sepamos cuidar con paciencia y mimo hasta que lleguen a crecer, echar ramas y cobijar a quien lo necesite. Siempre tu voluntad y que es voluntad sea la mia. Gracias por tus palabras.  Amén.

Te presento en este día a mis hermanos por los que rezaremos: Lourdes, Julia, Javi, Fernando, Adriana, Victoria, Pablo, Dani, Evelyn, Mª José,  Sara, Antonio, Alberto, Joaquín, Asif Alí Zardari, Asia Bibi, Mari Angeles, Santiago,  Franklin, Anita, Camilo, Mª Luisa, Eduardo, Javier, Angel, Hijo de Angel, Xavier, Juan Ramón, Asis, Alba, Laura, Pepichi, Belén, Mª Teresa, José Manuel, Miguel, María Ángeles, Esteban, Vanessa, David, Mª Teresa,Luz,  Margarita, Jenny, Inmaculada, Padre de Manuel, Cristina, Mª José, Clayreth, Emilio, P. Cándido, Lucas, P. Bernard, Carol, Elena, Juan Manuel, Gabriel, Elena, P. Luis de Jesús, Miguel Angel, Miriam, Mar,  Francisco, Nuria, Lali, Alejando,  Alfonso, Concha, Ángeles, May, Tacho, Rodrigo, Gonzalo, Azucena, Ester por mi y por todos nuestros hermanos.

Intenciones:

  • Orar por la paz.
  • Orar por la paz en el mundo.
  • Orar por la paz en las familias.
  • Por las conversiones.
  • Por los bebes no nacidos.
  • Por los que no tienen problemas.
  • Por el aumento de la fe.
  • Por las almas del purgartorio,
  • Por seguir unidos a Dios todos los días de nuestra vida.
  • Por los enfermos y ancianos y por las personas que los cuidan.
  • Por los que todavía no confían plenamente en el Señor.
  • Por los pobres y desamparados.
  • Por los bebes no nacidos.
  • Por que la Buena Nueva llegue a los confines de la tierra.
  • Por saberse hijos amados de Dios
Anuncios

Contemplar el evangelio de hoy (30/01/2013)


Día litúrgico: Miércoles III del tiempo ordinario

El sembrador siembra la Palabra

Texto del Evangelio (Mc 4,1-20): En aquel tiempo, Jesús se puso otra vez a enseñar a orillas del mar. Y se reunió tanta gente junto a Él que hubo de subir a una barca y, ya en el mar, se sentó; toda la gente estaba en tierra a la orilla del mar. Les enseñaba muchas cosas por medio de parábolas. Les decía en su instrucción: «Escuchad. Una vez salió un sembrador a sembrar. Y sucedió que, al sembrar, una parte cayó a lo largo del camino; vinieron las aves y se la comieron. Otra parte cayó en terreno pedregoso, donde no tenía mucha tierra, y brotó enseguida por no tener hondura de tierra; pero cuando salió el sol se agostó y, por no tener raíz, se secó. Otra parte cayó entre abrojos; crecieron los abrojos y la ahogaron, y no dio fruto. Otras partes cayeron en tierra buena y, creciendo y desarrollándose, dieron fruto; unas produjeron treinta, otras sesenta, otras ciento». Y decía: «Quien tenga oídos para oír, que oiga».

Cuando quedó a solas, los que le seguían a una con los Doce le preguntaban sobre las parábolas. El les dijo: «A vosotros se os ha dado comprender el misterio del Reino de Dios, pero a los que están fuera todo se les presenta en parábolas, para que por mucho que miren no vean, por mucho que oigan no entiendan, no sea que se conviertan y se les perdone».

Y les dice: «¿No entendéis esta parábola? ¿Cómo, entonces, comprenderéis todas las parábolas? El sembrador siembra la Palabra. Los que están a lo largo del camino donde se siembra la Palabra son aquellos que, en cuanto la oyen, viene Satanás y se lleva la Palabra sembrada en ellos. De igual modo, los sembrados en terreno pedregoso son los que, al oír la Palabra, al punto la reciben con alegría, pero no tienen raíz en sí mismos, sino que son inconstantes; y en cuanto se presenta una tribulación o persecución por causa de la Palabra, sucumben enseguida. Y otros son los sembrados entre los abrojos; son los que han oído la Palabra, pero las preocupaciones del mundo, la seducción de las riquezas y las demás concupiscencias les invaden y ahogan la Palabra, y queda sin fruto. Y los sembrados en tierra buena son aquellos que oyen la Palabra, la acogen y dan fruto, unos treinta, otros sesenta, otros ciento».

¡Muy buenas tardes nos de Dios a todos los hermanos!

La paz con todos vosotros. Papi Bueno, tu siembras la palabra, que las tribulaciones, persecuciones, seducciones del mundo no se interpongan entre nuestro amor, pues las obras deben ser realizadas, porque mi voluntad debe ir encaminada a tu voluntad . Gracias por tus palabras.  Amén.

Te presento en este día a mis hermanos por los que rezaremos: Lourdes, Julia, Javi, Fernando, Adriana, Victoria, Pablo, Dani, Evelyn, Mª José,  Sara, Antonio, Alberto, Joaquín, Asif Alí Zardari, Asia Bibi, Mari Angeles, Santiago,  Franklin, Anita, Camilo, Mª Luisa, Eduardo, Javier, Angel, Hijo de Angel, Xavier, Juan Ramón, Asis, Alba, Laura, Pepichi, Belén, Mª Teresa, José Manuel, Miguel, María Ángeles, Esteban, Vanessa, David, Mª Teresa,Luz,  Margarita, Jenny, Inmaculada, Padre de Manuel, Cristina, Mª José, Clayreth, Emilio, P. Cándido, Lucas, P. Bernard, Carol, Elena, Juan Manuel, Gabriel, Elena, P. Luis de Jesús, Miguel Angel, Miriam, Mar,  Francisco, Nuria, Lali, Alejando,  Alfonso, Concha, Ángeles, May, Tacho, Rodrigo, Gonzalo, Azucena, Ester por mi y por todos nuestros hermanos.

Intenciones:

  • Orar por la paz.
  • Orar por la paz en el mundo.
  • Orar por la paz en las familias.
  • Por las conversiones.
  • Por los bebes no nacidos.
  • Por los que no tienen problemas.
  • Por el aumento de la fe.
  • Por las almas del purgartorio,
  • Por seguir unidos a Dios todos los días de nuestra vida.
  • Por los enfermos y ancianos y por las personas que los cuidan.
  • Por los que todavía no confían plenamente en el Señor.
  • Por los pobres y desamparados.
  • Por los bebes no nacidos.
  • Por que la Buena Nueva llegue a los confines de la tierra.
  • Por saberse hijos amados de Dios

Solemnidad Cristo Rey


Solemnidad Cristo Rey


La celebración de la Solemnidad de Nuestro Señor Jesucristo, Rey del Universo, cierra el Año Litúrgico en el que se ha meditado sobre todo el misterio de su vida, su predicación y el anuncio del Reino de Dios.

Durante el anuncio del Reino, Jesús nos muestra lo que éste significa para nosotros como Salvación, Revelación y Reconciliación ante la mentira mortal del pecado que existe en el mundo. Jesús responde a Pilatos cuando le pregunta si en verdad Él es el Rey de los judíos: “Mi Reino no es de este mundo. Si mi Reino fuese de este mundo mi gente habría combatido para que no fuese entregado a los judíos; pero mi Reino no es de aquí” (Jn 18, 36). Jesús no es el Rey de un mundo de miedo, mentira y pecado, Él es el Rey del Reino de Dios que trae y al que nos conduce.

Cristo Rey anuncia la Verdad y esa Verdad es la luz que ilumina el camino amoroso que Él ha trazado, con su Vía Crucis, hacia el Reino de Dios. “Si, como dices, soy Rey. Yo para esto he nacido y para esto he venido al mundo: para dar testimonio de la verdad. Todo el que es de la verdad escucha mi voz.”(Jn 18, 37) Jesús nos revela su misión reconciliadora de anunciar la verdad ante el engaño del pecado. Así como el demonio tentó a Eva con engaños y mentiras para que fuera desterrada, ahora Dios mismo se hace hombre y devuelve a la humanidad la posibilidad de regresar al Reino, cuando cual cordero se sacrifica amorosamente en la cruz.

Esta fiesta celebra a Cristo como el Rey bondadoso y sencillo que como pastor guía a su Iglesia peregrina hacia el Reino Celestial y le otorga la comunión con este Reino para que pueda transformar el mundo en el cual peregrina.

La posibilidad de alcanzar el Reino de Dios fue establecida por Jesucristo, al dejarnos el Espíritu Santo que nos concede las gracias necesarias para lograr la Santidad y transformar el mundo en el amor. Ésa es la misión que le dejo Jesús a la Iglesia al establecer su Reino.

Se puede pensar que solo se llegará al Reino de Dios luego de pasar por la muerte pero la verdad es que el Reino ya está instalado en el mundo a través de la Iglesia que peregrina al Reino Celestial. Justamente con la obra de Jesucristo, las dos realidades de la Iglesia -peregrina y celestial- se enlazan de manera definitiva, y así se fortalece el peregrinaje con la oración de los peregrinos y la gracia que reciben por medio de los sacramentos. “Todo el que es de la verdad escucha mi voz.”(Jn 18, 37) Todos los que se encuentran con el Señor, escuchan su llamado a la Santidad y emprenden ese camino se convierten en miembros del Reino de Dios.

“Por ellos ruego; no ruego por el mundo, sino por los que tu me has dado, porque son tuyos; y todo lo mío es tuyo y todo lo tuyo es mío; y yo he sido glorificado en ellos. Yo ya no estoy en el mundo, pero ellos si están en el mundo, y yo voy a ti. Padre santo, cuida en tu nombre a los que me has dado, para que sean uno como nosotros. …No te pido que los retires del mundo, sino que los guarde del Maligno. Ellos no son del mundo, como yo no soy del mundo. Santifícalos en la verdad: tu palabra es verdad.” (Jn 17, 9-11.15-17)

Ésta es la oración que recita Jesús antes de ser entregado y manifiesta su deseo de que el Padre nos guarde y proteja. En esta oración llena de amor hacia nosotros, Jesús pide al Padre para que lleguemos a la vida divina por la cual se ha sacrificado: “Padre santo, cuida en tu nombre a los que me has dado, para que sean uno como nosotros.” Y pide que a pesar de estar en el mundo vivamos bajo la luz de la verdad de la Palabra de Dios.

Así Jesucristo es el Rey y el Pastor del Reino de Dios, que sacándonos de las tinieblas, nos guía y cuida en nuestro camino hacia la comunión plena con Dios Amor.

©Evangelizo.org 2001-2012

Contemplar el evangelio de hoy (15/11/2012)


Día litúrgico: Jueves XXXII del tiempo ordinario

Texto del Evangelio (Lc 17,20-25): En aquel tiempo, los fariseos preguntaron a Jesús cuándo llegaría el Reino de Dios. Él les respondió: «El Reino de Dios viene sin dejarse sentir. Y no dirán: ‘Vedlo aquí o allá’, porque el Reino de Dios ya está entre vosotros».

Dijo a sus discípulos: «Días vendrán en que desearéis ver uno solo de los días del Hijo del hombre, y no lo veréis. Y os dirán: ‘Vedlo aquí, vedlo allá’. No vayáis, ni corráis detrás. Porque, como relámpago fulgurante que brilla de un extremo a otro del cielo, así será el Hijo del hombre en su día. Pero, antes, le es preciso padecer mucho y ser reprobado por esta generación».

¡Muy buenas noches nos de Dios a todos los hermanos!

La paz con todos vosotros. Señor que no me pase desapercibida la vida, sin pensar en ti, que mi día tenga alabanza, gloria, oración en ti, y que tenga pendiente a mis hermanos. Gracias por tus palabras.  Amén.

Te presento en este día a mis hermanos por los que rezaremos: Alba, Laura, Pepichi, Belén, Mª Teresa, José Manuel, Miguel, María Ángeles, Esteban, Vanessa, David, Mª Teresa, Margarita, Jenny, Inmaculada, Padre de Manuel, Alberto, Cristina, Mª José, Joaquín, Clayreth, Emilio, P. Cándido, Lucas, Laura, Pepe, P. Mauritania, Carol, Elena, Juan Manuel, Camilo, Gabriel, Elena, P. Luis de Jesús, Francisco, Miguel Angel, Miriam, Francisco, Nuria, Lali, Alejando,  Alfonso, Concha, Ángeles, May, Tacho, Rodrigo, Gonzalo, Azucena, hijo de N&I, Adriana, por mi y por todos nuestros hermanos.

Intenciones:

  • Orar por la paz.
  • Orar por la paz en el mundo.
  • Orar por la paz en las familias.
  • Por las conversiones.
  • Por los bebes no nacidos.
  • Por los que no tienen problemas.
  • Por los enfermos y  pecadores.

Contemplar el evangelio de hoy (31/10/2012)


¡Muy buenos días nos de Dios a todos los hermanos!

La paz con todos vosotros. Papi bueno, no dejes que en vida, me olvide de ti, y no te tenga presente, pues así ocurrirá cuando vengas a juzgar a vivos y muertos, que si no te tuvimos presente, tampoco tu querrás saber nada de nosotros, pues nuestra libertad es tan grande que no te entrometes en ella, a pesar de ser el primer interesado. Gracias por tus palabras.  Amén.

Te presento en este día a mis hermanos por los que rezaremos: Belén, José Manuel, Miguel, María Ángeles, Esteban, Vanessa, David, Mª Teresa, Margarita, Jenny, Inmaculada, Padre de Manuel, Mónica, Marcelo, Alberto, Cristina, Mª José, Joaquín, Clayreth, Emilio, P. Cándido, Lucas, Laura, Pepe, P. Mauritania, Carol, Elena, Juan Manuel, Camilo, Gabriel, Elena, P. Luis de Jesús, Francisco, Miguel Angel, Miriam, Francisco, Nuria, Lali, Alejando,  Alfonso, Concha, Ángeles, May, Tacho, Rodrigo, Gonzalo, Azucena, hijo de N&I, Adriana, por mi y por todos nuestros hermanos.

Intenciones:

  • Orar por la paz.
  • Orar por la paz en el mundo.
  • Orar por la paz en las familias.
  • Por las conversiones.
  • Por los bebes no nacidos.
  • Por los que solo se apartan del camino.

Día litúrgico: Miércoles XXX del tiempo ordinario

Texto del Evangelio (Lc 13,22-30): En aquel tiempo, Jesús atravesaba ciudades y pueblos enseñando, mientras caminaba hacia Jerusalén. Uno le dijo: «Señor, ¿son pocos los que se salvan?». El les dijo: «Luchad por entrar por la puerta estrecha, porque, os digo, muchos pretenderán entrar y no podrán. Cuando el dueño de la casa se levante y cierre la puerta, os pondréis los que estéis fuera a llamar a la puerta, diciendo: ‘¡Señor, ábrenos!’. Y os responderá: ‘No sé de dónde sois’. Entonces empezaréis a decir: ‘Hemos comido y bebido contigo, y has enseñado en nuestras plazas’, y os volverá a decir: ‘No sé de dónde sois. ¡Retiraos de mí, todos los agentes de injusticia!’. Allí será el llanto y el rechinar de dientes, cuando veáis a Abraham, Isaac y Jacob y a todos los profetas en el Reino de Dios, mientras a vosotros os echan fuera. Y vendrán de oriente y occidente, del norte y del sur, y se pondrán a la mesa en el Reino de Dios. Y hay últimos que serán primeros, y hay primeros que serán últimos».

Contemplar el evangelio de hoy (30/10/2012)


¡Muy buenos días nos de Dios a todos los hermanos!

La paz con todos vosotros. El Reino de Dios es nuestra meta, con tu Gracia, la ayuda del Espíritu Santo y nuestra elección de escogerte a ti, podremos llegar, Señor que no me olvide de cual es el camino, que no me aleje, que no piense solo en las cosas mundanas, que esté pendiente de ti a través de mis hermanos, que la tarea que me encomiendas pueda ejercerla con amor que es la herramienta que lo puede todo. Gracias por tus palabras.  Amén.

Te presento en este día a mis hermanos por los que rezaremos: Belén, José Manuel, Miguel, María Ángeles, Esteban, Vanessa, David, Mª Teresa, Margarita, Jenny, Inmaculada, Padre de Manuel, Mónica, Marcelo, Alberto, Cristina, Mª José, Joaquín, Clayreth, Emilio, P. Cándido, Lucas, Laura, Pepe, P. Mauritania, Carol, Elena, Juan Manuel, Camilo, Gabriel, Elena, P. Luis de Jesús, Francisco, Miguel Angel, Miriam, Francisco, Nuria, Lali, Alejando,  Alfonso, Concha, Ángeles, May, Tacho, Rodrigo, Gonzalo, Azucena, hijo de N&I, Adriana, por mi y por todos nuestros hermanos.

Intenciones:

  • Orar por la paz.
  • Orar por la paz en el mundo.
  • Orar por la paz en las familias.
  • Por las conversiones.
  • Por los bebes no nacidos.
  • Por los que solo se apartan del camino.

Día litúrgico: Martes XXX del tiempo Ordinario

Texto del Evangelio (Lc 13,18-21): En aquel tiempo, Jesús decía: «¿A qué es semejante el Reino de Dios? ¿A qué lo compararé? Es semejante a un grano de mostaza, que tomó un hombre y lo puso en su jardín, y creció hasta hacerse árbol, y las aves del cielo anidaron en sus ramas». Dijo también: «¿A qué compararé el Reino de Dios? Es semejante a la levadura que tomó una mujer y la metió en tres medidas de harina, hasta que fermentó todo».

Contemplar el evangelio de hoy (18/10/2012)


¡Muy buenos días nos de Dios a todos los hermanos!

La paz con todos vosotros.Señor mio, la mies es mucha y necesitas obreros, guiame para trabajar para ti y encontrar más obreros, auménta mi fe para que no tenga dudas y si las tuviese no sirvan para ausentarme de la labor, soy tuyo deja que mi corazón se llene de amor para entregarme a ti, Gracias por tus palabras.  Amén

Te presento en este día a mis hermanos por los que rezaremos: Mª Teresa, Padre de Manuel, Mónica, Marcelo, Alberto, Cristina, Mª José, Joaquín, Clayreth, Emilio, P. Cándido, Lucas, Laura, Pepe, María Ángeles, Esteban, Vanessa, P. Mauritania, Carol, Elena, Juan Manuel, Camilo, Gabriel, Elena, P. Luis de Jesús, Francisco, Miguel Angel, Miriam, Francisco, Nuria, Lali, Alejando, Margarita, Alfonso, Concha, Ángeles, May, Tacho, Rodrigo, Gonzalo, Azucena, hijo de N&I, Adriana, por mi y por todos nuestros hermanos.

Intenciones:

  • Orar por la paz.
  • Orar por la paz en el mundo.
  • Orar por la paz en las familias.
  • Por las conversiones.
  • Por los bebes no nacidos.
  • Por los que no quieren trabajar para el Señor.

Día litúrgico: 18 de Octubre: San Lucas, evangelista

Texto del Evangelio (Lc 10,1-9): En aquel tiempo, el Señor designó a otros setenta y dos, y los envió de dos en dos delante de sí, a todas las ciudades y sitios a donde él había de ir. Y les dijo: «La mies es mucha, y los obreros pocos. Rogad, pues, al dueño de la mies que envíe obreros a su mies. Id; mirad que os envío como corderos en medio de lobos. No llevéis bolsa, ni alforja, ni sandalias. Y no saludéis a nadie en el camino.

»En la casa en que entréis, decid primero: ‘Paz a esta casa’. Y si hubiere allí un hijo de paz, vuestra paz reposará sobre él; si no, se volverá a vosotros. Permaneced en la misma casa, comiendo y bebiendo lo que tengan, porque el obrero merece su salario. No vayáis de casa en casa. En la ciudad en que entréis y os reciban, comed lo que os pongan; curad los enfermos que haya en ella, y decidles: ‘El Reino de Dios está cerca de vosotros’».

Contemplar el evangelio de hoy (14/10/2012)


¡Muy buenos días nos de Dios a todos los hermanos!

La paz con todos vosotros. Cada día que nos levantamos tenemos la oportunidad de abandonar todo y seguirte, pero no siempre estamos dispuestos, somos como el joven rico que en multitud de ocasiones preferimos estar atados a las cosas de este mundo, Señor que este día el mundo no sea freno, para seguite que sepa con tu ayuda cortar los hilos que me retienen, y que pueda despojarme de las cosas terrenas. Gracias por tus palabras.  Amén

Te presento en este día a mis hermanos por los que rezaremos: Mónica, Marcelo, Alberto, Cristina, Mª José, Joaquín, Clayreth, Emilio, P. Cándido, Lucas, Laura, Pepe, María Ángeles, Esteban, Vanessa, P. Mauritania, Carol, Elena, Juan Manuel, Camilo, Gabriel, Elena, P. Luis de Jesús, Francisco, Miguel Angel, Miriam, Francisco, Nuria, Lali, Alejando, Margarita, Alfonso, Concha, Ángeles, May, Tacho, Rodrigo, Gonzalo, Azucena, hijo de N&I, Adriana, por mi y por todos nuestros hermanos.

Intenciones:

  • Orar por la paz.
  • Orar por la paz en el mundo.
  • Orar por la paz en las familias.
  • Por las conversiones.
  • Por los bebes no nacidos.
  • Por los que comienzan el cursillo este fin de semana.
  • Por los que van de Viaje a Medjugorje.
  • Por los que no son capaces de dejarlo todo y seguir a Cristo.

Día litúrgico: Domingo XXVIII (B) del tiempo ordinario

Texto del Evangelio (Mc 10,17-30): En aquel tiempo, cuando Jesús se ponía en camino, uno corrió a su encuentro y arrodillándose ante Él, le preguntó: «Maestro bueno, ¿qué he de hacer para tener en herencia vida eterna?». Jesús le dijo: «¿Por qué me llamas bueno? Nadie es bueno sino sólo Dios. Ya sabes los mandamientos: No mates, no cometas adulterio, no robes, no levantes falso testimonio, no seas injusto, honra a tu padre y a tu madre». Él, entonces, le dijo: «Maestro, todo eso lo he guardado desde mi juventud». Jesús, fijando en él su mirada, le amó y le dijo: «Una cosa te falta: anda, cuanto tienes véndelo y dáselo a los pobres y tendrás un tesoro en el cielo; luego, ven y sígueme».

Pero él, abatido por estas palabras, se marchó entristecido, porque tenía muchos bienes. Jesús, mirando a su alrededor, dice a sus discípulos: «¡Qué difícil es que los que tienen riquezas entren en el Reino de Dios!». Los discípulos quedaron sorprendidos al oírle estas palabras. Mas Jesús, tomando de nuevo la palabra, les dijo: «¡Hijos, qué difícil es entrar en el Reino de Dios! Es más fácil que un camello pase por el ojo de la aguja que un rico entre en el Reino de Dios». Pero ellos se asombraban aún más y se decían unos a otros: «Y ¿quién se podrá salvar?». Jesús, mirándolos fijamente, dice: «Para los hombres, imposible; pero no para Dios, porque todo es posible para Dios». Pedro se puso a decirle: «Ya lo ves, nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido». Jesús dijo: «Yo os aseguro: nadie que haya dejado casa, hermanos, hermanas, madre, padre, hijos o hacienda por mí y por el Evangelio, quedará sin recibir el ciento por uno: ahora al presente, casas, hermanos, hermanas, madres, hijos y hacienda, con persecuciones; y en el mundo venidero, vida eterna».

Contemplar el evangelio de hoy (07/10/2012)


¡Muy buenos días nos de Dios a todos los hermanos!

La paz con todos vosotros. Solo siendo como un niño podré llegar a ti, para ello debo ir quitando las capas que me cubren como  si fuera una cebolla;  despojarse de la capa de la malicia, la capa de la falacia, la capa que envuelve la mente y la hace corrupta, la capa en la que se cargan los pecados, la capa que hace de lastre llena de rencor, la capa de las ingratitudes, y despues despojarse de tanta capa, llegamos al corazón, al de un niño, ese que ama y confia, el corazón humano, puro, el que Dios nos regaló al nacer. Gracias por tus palabras.  Amén

Te presento en este día a mis hermanos por los que rezaremos: P. Cándido, Lucas, Laura, Pepe, María Ángeles, Esteban, Vanessa, P. Mauritania, Carol, Elena, Juan Manuel, Camilo, Gabriel, Elena, P. Luis de Jesús, Francisco, Miguel Angel, Miriam, Francisco, Nuria, Lali, Alejando, Margarita, Alfonso, Concha, Ángeles, May, Tacho, Rodrigo, Gonzalo, Azucena, hijo de N&I, Adriana, por mi y por todos nuestros hermanos.

despójate de tanta capa, y encuentra a Cristo en tu corazón

Intenciones:

  • Orar por la paz.
  • Orar por la paz en el mundo.
  • Orar por la paz en las familias.
  • Por las conversiones.
  • Por los bebes no nacidos.
  • Por los que comenten adulterio, para que a través de la contrición de su corazón vuelvan al Padre y no pequen más.

Sigue leyendo

Contemplar el evangelio de hoy (03/10/2012)


¡Muy buenos días nos de Dios a todos los hermanos!

La paz con todos vosotros. Padre bueno, tu me has creado, y me tienes destinado una misión, ahora me pides que me entregue a ella, y no trate de buscar donde encontrar una excusa, no necesito nada por mi cuenta, puesto que me darás todo aquello que necesite. Gracias por tus palabras.  Amén

Te presento en este día a mis hermanos por los que rezaremos: Lucas, Laura, Pepe, María Ángeles, Esteban, Vanessa, P. Mauritania, Sion, Carol, Elena, Juan Manuel, Camilo, , Gabriel, Elena, P. Luis de Jesús, Francisco, Miguel Angel, Miriam, Francisco, Nuria, Lali, Alejando, Margarita, Alfonso, Concha, Ángeles, May, Tacho, Rodrigo, Gonzalo, Azucena, hijo de N&I, Adriana, por mi y por todos nuestros hermanos.

Intenciones:

  • Orar por la paz.
  • Orar por la paz en el mundo.
  • Orar por la paz en las familias.
  • Por las conversiones.
  • Por los bebes no nacidos.
  • Por los que se resisten a Dios, para que nuestra oración ablande su corazón.

Sigue leyendo