Reto de amor: perder la memoria


Hola buenos días hoy nos lleva al Señor, Inés.
Que pases un feliz domingo.
DIOS NO TIENE MEMORIA.
El otro día vino a vistarnos un sacerdote muy próximo , hablándonos de cómo ha de ser nuestra vida, de “ser buenas”, de lo poco que podemos con nuestras fuerzas, de la Misericordia de Dios, etc. de repente salta , con su chispa especial : ” pero vosotras ya sabéis que Dios no tiene memoria..” . De momento surgió una actitud de sorpresa, porque  es chocante , y él siguió explicando, una auténtica catequesis, rememorando el Catecismo del P. Astete : Jesús tiene una Persona , la 2° de la Sma. Trinidad, y dos naturalezas, la divina y la humana. Como Hombre Jesús tiene todas las potencias de hombre,entre ellas la memoria , pero como Dios  no tiene memoria, pues para El todo está presente y actual.     La conclusión lógica era darnos cuenta de que Dios no se acuerda de nuestros pecados; ¡cuantas veces ante un error, una equivocación, un desliz,….nos sentimos y sabemos juzgados por los demás y por nosotros mismos ! Es que hemos crecido en una cultura inmisericorde, el que la hace la paga…Y Cristo viene a liberarnos de toda esa carga inutil que a veces nos come la vida porque no aceptamos ser pobres y necesitados ¡quisiéramos no haber fallado!  Pero además es que nos entretenemos en “algo” que no existe, cuando se lo hayamos entregado a Cristo, El lo echa al saco sin fondo del Dios que no tiene memoria :”no me acordaré más de sus pecados” . Recuerdo un canto carismático de mis tiempos mozos que era muy gráfico con gestos: “Cristo tomó mi carga y la arrojó en el mar para nunca más recordar, y ahora estoy contento , contento en el Señor, para nunca más recordar” .
Pues ahí está un ejercicio precioso de Confianza: no irme detrás del fantasma de una culpa que ya no existe, sino zambullirme en el Corazón de Aquel que “ha pagado un precio muy alto por mi ” : su propia Vida y Vida de Dios.  Yo también quisiera perder la memoria a veces, porque me juega muy malas pasadas, me enrolla en una sensación pasada , me revive sentimientos que ya hicieron su efecto, y me entretiene en el pasado
…¡no! Sólo quiero volver atrás para recordar las maravillas que el Señor ha hecho en mi vida y cantar a pleno pulmón las maravillas de Dios; quiero, como el pueblo de Israel, como María, “hacer Memoria” del Dios que ha mirado mi pequeñez para enriquecerme con Su AMOR.
El Reto de hoy es perder la memoria y zambullirse en el Corazón maravilloso de Jesucristo , que me ofrece aquello que ansío y sólo El me puede dar. De aquí serán contagiados los que viven a mi lado, “porque donde hay una luz alumbra a los de la casa, pues no se enciende una vela para meterla debajo de la cama”.

¡VIVE DE CRISTO!

Reto de amor: mirar el árbol de Navidad


¡Buenos días!

Hoy el reto del amor es mirar un árbol de navidad. A mí nunca me ha gustado los árboles de navidad, nunca les encontraba sentido hasta que este año me he puesto a hacer oración delante de uno, y os lo comparto, pues en el día de hoy vas a ver muchos árboles de navidad y merece la pena sacarle partido.

Tu pino de navidad

En esta Navidad quiero ser tu pino Señor. Un pino sencillo de los que nacen en las sierras, pero con unas ramas verdes y frescas, alimentado por la sabia de Cristo.

Como un reflejo tuyo, mi forma será triangular, signo de la Santísima Trinidad.

Como un recuerdo de todas las estrellas que brillaron esa noche en que Tú naciste, me llenaré de foquitos de colores para reflejar a los demás la alegría de Tú venida al mundo.

Escogeré unas esferas doradas, las más brillantes para que representen todas mis Alabanzas, cada vez que te digo que te quiero.

Continuaré con muchas esferas rojas, que representan mis Peticiones. Te pido que hagas de mi un instrumento de Tú Amor. Te pido por todas las personas que has puesto en mi camino y que quieren vivir de ti.

Pondré también unas esferas azules, para pedirte con ellas Perdón por todas las veces que no te pongo en el centro de mi corazón.

Por último me llenaré de esferas plateadas, muy grandes que serán para darte Gracias, por todo lo que he recibido de Tí. Gracias porque me has salvado y me pides que acoga tu salvación para ser feliz.

Y en la punta, con una luz muy intensa, pondré una estrella enorme, que me ilumine siempre, esa será mi Fe. Una Fe madura e inquebrantable, siempre en aumento, que se alimentará de tu Eucaristía y de tu palabra.

Por eso esa luz brillará para todo aquel que se acerque a mi, porque Tú brillas en mi.

Yo quiero ser esta y todas las próximas Navidades, tu pino Señor.

¡Feliz Día!

¡VIVE DE CRISTO!